Lugares mágicos en Aragón



Buenos días! Después de un tiempo sin actividad, vuelvo con nuevas ideas para futuras entradas en mi blog. Como ya había anunciado anteriormente, hoy toca hablar de algunos de los lugares mágicos relacionados con la brujería en nuestro territorio aragonés.

En primer lugar me gustaría nombrar una localidad a la que por varios motivos le tengo mucho cariño, se trata de Villanúa, un pueblo situado en la comarca de la Jacetania. Allí encontramos la llamada gruta de las Güixas, que debe su nombre a un agujero que ilumina una de las salas que la componen.

Cuenta la leyenda que aquí, bajo esta "chimenea", las brujas hacían aquelarres e imploraban al demonio. Se supone que éste era un espacio donde encontraban las condiciones perfectas para realizar sus ritos y ver a través de la "chimenea", la luna y las estrellas, elementos imprescindibles en sus ceremonias.

Tal ha sido su repercusión que para fechas señaladas realizan visitas teatralizadas para niños y familias mostrando este rincón de la cueva como lugar mágico como la tradición indica. Podéis consultar más información en su página web.

Entrada a la cueva de las Güixas.


Interior de la cueva de las Güixas.


Chimenea en la cual realizaban sus rituales.

Otra localidad importante para la tradición oral es Laspaúles, y bien se cuenta que el campanario de su iglesia ocultaba una historia, hasta que Domingo Subías, párroco de este pueblo del Pirineo oscense, la desveló. Mientras limpiaba este campanario en 1983, encontró entre escombros 600 manuscritos que databan del 19 de febrero de 1593; más tarde, en el año 2001, encontró otros 500 folios.
Los manuscritos fueron enviados a la Universidad de Heidelberg, donde los estudiaron y analizaron para corroborar que eran auténticos. En estos folios se detallaban los nombres de 22 mujeres ejecutadas en ese mismo pueblo per bruixas. 
Probablemente sea el único lugar en el mundo en el que ocurrió; en Salem, con sus juicios tan famosos a las brujas, se ejecutaron a 19 personas en un año. En Laspaúles, fueron 22 mujeres en dos meses”, asegura Domingo Súbías, artífice de que ahora conozcamos esta parte de la historia del pueblo. En parte era para castigar a sus maridos, que no querían trabajar como sus señores les exigían.

También aquí han sabido conservar la tradición y han realizado un parque temático, tratándose de un entorno de naturaleza con paneles interpretativos y con diversas escenas de brujería que nos contaban lo que allí sucedió.

Vistas desde el parque temático.


Esculturas simulando brujas en el parque temático.


Representación teatral.


En la siguiente zona se unen la tradición oral con el patrimonio literario, se trata de la localidad de Trasmoz, situada en la comarca de Tarazona y el Moncayo.
Una de las historias que se cuentan sobre Trasmoz viene a explicar la razón por la que el castillo se conoció como escenario de rituales paganos y otros terrores. Aseguran que, en realidad, allí fabricaba moneda falsa un sacristán de Tarazona. Por eso, para evitar las visitas inconvenientes o las miradas curiosas decidió divulgar todo tipo de cuentos sobre brujas y encantamientos, siendo así objeto de acusaciones de brujería, hasta tal punto, que la Iglesia católica, en el siglo XIII llegó a excomulgar a toda la villa. Hoy en día Trasmoz sigue excomulgado, siendo así la única villa de Europa y del mundo que hoy en día sigue siendo una zona oculta para los ojos de la Iglesia.

Pero, aunque suene a leyenda, lo cierto es que la presencia de brujas en el municipio ha quedado documentada en antiguos legajos. Se dice de ellas que maldecían, echaban males de ojo, propagaban enfermedades o destrozaban las cosechas.

Incluso a algunas de las denominadas brujas, se las recuerda por su nombre.
La tía Casca es la más famosa. Sus vecinos la despeñaron en 1850 por un barranco, acusada de atraer males sobre los niños, animales y cosechas.

Otra bruja famosa es Dorotea. Al parecer fue víctima del encantamiento de otras brujas después del intento de su tío, el párroco Mosén Gil, de exorcizar el lugar. Más recientes son la Tía Galga y su hija, de las que se recuerdan lecturas del destino y potajes milagrosos. De hecho son recordadas con cariño porque daban solución a muchos problemas aplicando remedios con plantas que recogían de las faldas del Moncayo.

Gustavo Adolfo Bécquer, poeta de incuestionable prestigio y que cuenta en su haber con números poemas oscuros en los que las leyendas son eje principal. En un primer momento el poeta visitó la zona por motivos de salud, ya que esta zona goza de un clima beneficioso para la salud, no obstante, este escenario le inspiró en sus narraciones. Por ejemplo en una de sus obras relata el suceso de la tía Casca, escribiendo que en ese lugar se quedó su alma errando en pena al ser despeñada por el barranco.

El poeta se alojó en el Monasterio de Veruela junto a su hermano durante varios años en los que dedicó a escribir parte de su libro “Rimas y Leyendas”.
Esto dota de gran interés la zona, aunando como ya he dicho anteriormente, la tradición oral, con la historia y el patrimonio literario.

En este lugar también realizan actividades relacionadas con las brujas, como la Feria de Brujería.

Trasmoz.


Castillo de Trasmoz y escultura de Bécqer.


Feria de Brujería.


Por último quisiera ahora nombrar la localidad de Tramacastilla de Tena, de la que voy a detallar más lo que sucedió, ya que gracias al antropólogo Ángel Gari he encontrado muchísima información.

Cuentan que el episodio relacionado con la brujería comenzó cuando algunas mujeres de en su mayoría solteras y menores de treinta años y calificadas por los párrocos locales como de buenas costumbres y virtuosas, manifestaron comportamientos extraños. En una primera fase los síntomas fueron la privación temporal de la vista, el oído o la voz. Además decían padecer fuertes dolores que se manifestaban con impresionantes convulsiones y desconcertantes alteraciones de ánimo. Los informes de la época destacan como tan pronto lloraban como reían, o caían al suelo sin sentido víctimas de violentos espasmos.
Aquellos primeros síntomas adquirieron la categoría de epidemia. 62 mujeres se vieron afectadas sólo entre Tramacastilla y Sandiniés. Pero las noticias de casos parecidos se extendieron por los municipios de Saqués, Piedrafita, Panticosa, Pueyo de Jaca y Sallent. Incluso se extendió fuera del valle, hasta Jaca y Villanúa. Un vecino de la época llamado José de Pellicer dejó escrito que hasta 1.600 personas llegaron a sufrir unos síntomas que enseguida se relacionaron con la influencia del maligno.

Por aquel tiempo no era extraño considerar que lo que no tenía explicación racional podía relacionarse con la posesión demoníaca. Así que numerosos exorcistas intervinieron en el caso con el objetivo de probar esa vinculación, aumentando la histeria y la psicosis y, seguramente, los síntomas. De hecho, la convicción llegó cuando algunas afectadas comenzaron a manifestarse como demonios, dando sus nombres con diferentes voces. Hablaban en romance, demostraban fuerza sobrehumana, adivinaban los pensamientos de las gentes sagradas o anticipaban hechos futuros.
Uno de los síntomas más sorprendentes es la aparición de unos objetos, a los que se les da el nombre de “hechizos”, en los vómitos de las poseídas. Sabemos cómo eran por las descripciones y porque, curiosamente, aún se guarda uno de ellos. El antropólogo Ángel Gari lo encontró entre los papeles que documentaban los hechos, en el Archivo Histórico Nacional. Son dos clavos retorcidos en los que había enrollados unos largos pelos rubios humanos. Los párrocos aseguraron que encontraron muchos como esos y que, cuando los quemaban, las endemoniadas intentaban recuperarlos lanzándose a las llamas.

Dicen los que observaron los fenómenos que entre las exaltadas palabras de las afectadas donde apareció un nombre: Pedro de Arruebo. Era un rico vecino de Tramacastilla de Tena, el mayor terrateniente del valle, influyente y de elevada formación. Las mismas endemoniadas lo calificaron como su “amo y señor”. Y la cuestión es que, o por ésta razón o por otras más mundanas como la envidia, el nombrado fue considerado inmediatamente como el máximo culpable.
Para acusarle, los inquisidores se basaron en su estrecha relación con muchas mujeres. Y lo cierto es que Arruebo, un hombre astuto y, al parecer, con cierto atractivo, admitió que gustaba gozar de las mujeres.

Para entonces el caso ya se había convertido en un asunto de Estado. Ante las noticias que llegaban del Valle, donde los casos no dejaban de crecer, el mismísimo rey Felipe IV, ordenó viajar hasta allí al Inquisidor General de Aragón, Bartolomé Guijarro y Carrillo. La visita se convertiría en otra alarma general entre los vecinos cuando, a los dos meses de estar en esas tierras y en medio de las investigaciones, el Inquisidor murió sin causa justificada. La sociedad del lugar atribuyó el deceso a un maleficio.
Después de casi cinco años en el que la preocupación por los casos de mujeres poseídas tuvo distintos niveles de intensidad, y sin que los juicios demostraran la clara implicación de nadie, el episodio fue desapareciendo. En los meses anteriores, los párrocos que activamente habían prevenido y alentado sobre la presencia del Maligno fueron trasladados. Los exorcistas que buscaron remedios desaparecieron con la falta de casos y los inquisidores se marcharon tras completar su acción jurídica.
La situación trascendió a la vida socio económica del Valle, que invirtió mucho tiempo en la problemática de la posesión. Los hechos se dieron por reales, pero las acusaciones no pudieron ser aprobadas. 

En este lugar existe un bosque llamado el Beato, que dice ser un bosque de brujas, del que se puede disfrutar de un paseo en familia. Os dejo el link para más información sobre la ruta. 

Tramacastilla de Tena.
Escultura relacionada con la brujería.
Detalle del bosque Betato.



Espero que os haya gustado, anuncio que en las próximas entradas analizaré la brujería desde un punto de vista antropológico, nombrando amuletos y tradiciones que han llegado hasta nuestros tiempos.
Un saludo!

Comentarios

  1. Hola Lárrede!! Me ha encantado el post!!!!! Los dos primeros lugares ya los conocía, sobre todo Trasmoz, y me parecen súper interesantes pero el último, el de Tramacastilla, me ha dejado maravillada! Me parece increíble todo el tema de las posesiones y la cantidad de mujeres que sufrieron los efectos! Me miraré más cosas sobre el tema porque me ha parecido una auténtica pasada!! Un abrazo!

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  2. Hola Lárrede!!! La verdad es que cada post me tiene más enganchada. No tengo la suerte de conocer ninguno de estos lugares, pero la verdad que después de todo lo que nos has contado, sin duda prepararé una visita. Son realmente curiosas y escalofriantes todas estas historias que nos cuentas, pero que me encantan. Sigue así, un beso!

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  3. Me ha gustado mucho el post Lárrede, vaya cuatro lugares, desconocía la existencia de la Cueva de las Guixas y la carnicería que se hizo en dos meses en Laspules, así como que Trasmoz sea la única población de Europa que permanece excomulgada. Sigue así y un abrazo muy fuerte!

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