Bruja y brujería, ¿de dónde vienen?
Desde el punto etimológico, la palabra tiene
un origen incierto, según el DRAE[1] Y
Corominas[2], la
palabra bruja quizá provenga de la época prerromana. Sin embargo otros autores
como Monlau[3] o Covarruvias[4] creen
que tiene origen godo, viniendo de Brugis (una ciudad de Flandes) o del germánico
septentrional Bruex (hermano).
No se conoce muy bien el origen, lo que si
que está claro es su definición, y son nombradas así aquellas personas que
practican la brujería, siendo la brujería el grupo de creencias, conocimientos prácticos
y actividades atribuidos a ciertas personas que están supuestamente dotadas de ciertas
habilidades mágicas que emplean no necesariamente para causar daño. También existe la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente.
Aunque tenga ese origen tan antiguo, el primer testimonio escrito que se refiere al tema es
una carta del Obispo Oliva de Vich, A Sancho el Mayor, fechada en 1023. Esta
carta adquiere todavía más importancia por proceder de uno de los hombres
más cultos de su época y mejor conocedor de las gentes y sus problemas. En
ella indica a Sancho el Mayor que debe tomar medidas para hacer frente a los
problemas de su Reino, destacando el gran número de extranjeros, los amores
incestuosos, la embriaguez y los augurios. La palabra augurio, creo está
tomada en un sentido genérico y no solamente en el de adivinación. Por la
importancia que le da el Obispo Oliva, el fenómeno debía ser ya antiguo y
haber alcanzado gran intensidad. El gran número de extranjeros serían los habitantes
del otro lado de los Pirineos venidos a repoblar las tierras recién
conquistadas. Esto supone un aporte del pensamiento mágico europeo comunicado
también por los peregrinos a Santiago de Compostela y, más tarde, por el
continuo entrecruzamiento entre uno y otro lado de los Pirineos por motivos
familiares, laborales, comerciales o guerreros. Su importancia se verá al
tratar de las características socio-culturales de los acusados.
Otro documento muy significativo es uno al que
hace alusión Francisco Diego de Ainsa en Fundación, excelencias y
antigüedades de la ciudad de Huesca. En este libro recoge un texto de
una tabla hallada en San Martín de la Val de Onsera donde se relataba como una
doncella de Chibluco, poseída por el diablo, había dicho que la llevasen a la
Capilla de San Bartolomé en la iglesia de San Pedro el Viejo de Huesca. Así
lo hicieron y al amanecer, después del exorcismo, arrojó un hechizo.
Pero la palabra bruxo-bruxa
aparece, por primera vez en Aragón y segunda en España, en un documento en
las Ordinaciones y Paramentos de Barbastro de 1396. Este texto tiene especial
importancia, porque el léxico legal es extremadamente conservador y el hecho
de que aparezca esta palabra podría significar que era utilizada mucho tiempo
antes que la fecha del documento.
[4] Tesoro de la lengua Castellana o
Española – Sebastián Covarrubias Orozco – Edición de Felipe Monlau revisada por
Manuel Camarero - 1995

Muy interesante Lárrede. Decirte que eches un vistazo a las publicaciones de José Antonio Adell y Celedonio García sobre el tema de la brujería y seres mágicos en Aragón. Tienen multitud de libros y artículos que te pueden servir de gran ayuda. Un saludo
ResponderEliminarGracias por la referencia Carlos, no conocía las publicaciones de estos autores, les echare un vistazo para ver si me pueden servir como documentación para mi blog.
EliminarMe parece muy interesante el tema de tu blog Lárrede. Creo que es algo bastante desconocido a pesar de tener muchos ecos en la Historia del Arte. Mucho ánimo!
ResponderEliminarDesconocía el origen de la palabra brujería, la verdad es que a las "brujas y brujos" siempre se les ha perseguido por estar en contra de "las leyes o religiones establecidas en ese momento". Con ganas de ver el siguiente post Lárrede!
ResponderEliminarMe encanta el tema, siempre he sentido una gran atracción por el mundo de la brujería. Tengo muchas ganas de conocerlo un poco más a fondo.
ResponderEliminar"Ola" Lárrede! para conocer el origen de algo siempre es bueno saber de dónde viene, en este caso la palabra Bruja. Muy ilustrador y muy bien documentado (como mandan los cánones) jajaja
ResponderEliminarUn saludo y a por la siguiente!